
Tienes un niño “hiperactivo” o simplemente “superactivo”, de esos que no paran en todo el día, que siempre están haciendo algo, que les cuesta trabajo concentrarse, que nunca están dibujando o coloreando, sino más bien, siempre están moviéndose de un lado a otro.
Esos niños que cuando acaba el día, dejan a mamá agotada.
Pues te digo una cosa: esos niños son una maravilla, la cuestión es encontrar las actividades físicas que los ayuden a concentrarse y canalizar esa actividad.
Todo ser humano tiene necesidades (según Maslow 1989) fisiológicas, de seguridad, de relacionarse con los demás, de reconocimiento y de autorrealización. Dentro de las necesidades fisiológicas, está la de tener contacto con otros seres humanos, y los niños son los más necesitados de esto.
La actividad acuática desde la edad temprana conlleva una cantidad muy grande de contacto físico, primero con la madre y el padre y luego con la educadora, y esto combinado con la actividad física acuática da al niño una satisfacción que lo lleva a una realización.
Durante la actividad física, el cuerpo secreta una hormona llamada endorfina, que estimula el sistema nervioso central y actúa como un sedante.
Además, la natación es una actividad muy completa que “cansa” el cuerpo del menor, y esto hace que al final del día quieran dormir, y duerman muchas horas. Lo cual para nosotros como padres es muy reparador.
Por ello te invito a seleccionar la actividad acuática para tus niños en edad Preescolar y Escolar, ¡serán varios los beneficiados!